miércoles, 30 de junio de 2010

Mis inicios.

Como la mayoría de los niños de mi generación, nuestros comienzos no fueron otros que vistiendo túnica de Hermandad, y ayudando a nuestros mayores en la labor de por aquellos entonces, empujar a los pasos. Corría el año 1.986 y este que os escribe no tenía más que 2 añitos, pero sin lugar a dudas, eran dos años cofrades. Ya me encontraba en los brazos de mi tío Jesús, delante del paso que me ha visto crecer como niño y como cofrade. En la mayoría de las ocasiones no me encontraba solo, sino siempre acompañado de mi primo, como podemos ver en la foto, y de algún que otro sujeto más. Eran años muy distintos, con una percepción distinta, y con una hermandad, estéticamente, aunque no interirmente, muy distinta a la que hace estación de penitencia cada Jueves Santo en Castro del Río.





Si el primer paso de la mayoría de nosotros fue vestir la túnica y empujar, siempre y cuando nos manteníamos en pie, a los pasos, el segundo paso era vestir el traje de romano en las diferentes escoltas que salían y salen en mi pueblo. Algunos enchufaos como un servidor, lo podía hacer de romano chico, otros no tenían más remedio que esperar las interminables listas de espera para poder hacerlo en la escolta de mayores. En la foto me encuentro al lado de mi Capitan, un gran amigo, que me sacó a cambio de algún que otro favorcillo, que me encanta recordar con él y mis mayores, pero sobre todo sacó a tocar el tambor a un niño que eso le volvía loco, y por aquellos entonces, hizo el más feliz del mundo.


martes, 29 de junio de 2010

El huerto saliendo de deanes.

Teniendo en cuenta que las estrecheces son los sitios donde más me gusta ver una cofradía, si a eso le unimos el incomparable marco del barrio de la Judería de Córdoba, aledaños de la Catedral, creo que pocos sitios podrían llegar a compararse. En este video podemos ver el paso de la Oración en el Huerto saliendo de la Calle Deanes en su cruce con Judería.



lunes, 28 de junio de 2010

Regreso del Señor de la Cena el día del Corpus

Como es habitual cada año el Señor de la Cena preside el altar montado con motivo del día del Corpus en la puerta del Palacio Arzobispal de Sevilla. Una vez la custodia entre en la Santa Iglesia Catedral el Señor de la Cena inicia la Salida buscando su Templo de los Terceros.

Momento en que la custodia pasa por delante del Señor de la Cena.


El Señor abandonando el Palacio Arzobispal.


Rumbo a los terceros tras una interminable revirá.


El Señor buscando la calle Placentines.


Subiendo la Cuesta del Rosario.


sábado, 26 de junio de 2010

El Señor de Sevilla vuelve a su Casa.

El Señor vuelve a su casa, donde nunca debía de haber salido por las circunstancias que lo ha hecho. Tras la restauración de los desperfectos causados por el ataque sufrido por cierto individuo, el Señor volvió a estar expuesto a los fieles en esta ocasión con un besamanos extraordinario para conmemorar la vuelta a su templo. Fueron miles los fieles que se acercaron a la Plaza de San Lorenzo.







Fotos de Arte Sacro y La Pasión de Sevilla.


jueves, 24 de junio de 2010

El Señor por las Calles de Sevilla.

Tras varias entradas en las que hemos intentado desglosar lo que es la procesión del Corpus en Sevilla, las últimas instantaneas que recogen el momento principal, el paso del Señor, la custodia, a su regreso ya a la Santa Iglesia Catedral, tras recorrer los aledaños de la misma.






martes, 22 de junio de 2010

"Estrella"

Bajo el título de "Estrella" crea Manuel Marvizón otra pedazo de marcha, en su estilo como las más conocidas, "Candelaria" o "Coronación".

lunes, 21 de junio de 2010

"Salva Siempre a Sevilla, Señor del Gran poder"



"....salva siempre a Sevilla, Señor del Gran Poder". Frase con la que finaliza un fragmento de su pregón D. Carlos Herrera, fragmento dedicado al Dios de todas las casas sevillanas, ese Dios al que ayer volvieron a humillar o mejor dicho a intentar humillar, y maltratar, porque no ofende quien quiere sino quien puede, y ese individuo que zarandeó al Señor, e incluso llegó a quitarle su brazo derecho, jamás podría ofender al Señor. Al igual que D. Carlos pide al Señor, yo pido la inversa, "Salva siempre al Señor, Ciudad de Sevilla", porque es el Señor, al que todos abogan y al que todos van a pedir, a rezar, o incluso a charlar con él.